El Cellit ha recibido, para su conservación y puesta en valor, el legado de Antonio Juliá Larrégola, incansable tamaritano que recorrió toda la comarca con su cámara de vídeo recogiendo infinidad de actos festivos, culturales y deportivos.
Queremos agradecer públicamente a su nieta Anna y a su hijo Javier la generosidad demostrada por preservar tan importante legado, que se suma al aportado por la familia de Florencio Molins y que poco a poco irá viendo la luz en nuestro canal de YouTube.
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